Velada en el Restaurante Narciso

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Velada en el Restaurante Narciso

Primitiva y Quadrivium oficiaron una espectacular cena en el Restaurante Narciso de Madrid gracias a una inesperada casualidad durante los días de vacaciones…

Un casual encuentro

Allá por agosto, cuando nos encontrábamos de vacaciones visitando las bodegas de González Byass, coincidimos con Manuel Gutiérrez, vicepresidente del Club de los 100 Puros. Intercambiamos desenfadadamente nuestros contactos y quedamos en que hablaríamos en el futuro, ya que el club a menudo se reunía para comer, realizar maridajes… así como otras actividades relacionadas casi siempre con la gastronomía y la hostelería.

Velada narcisista

Cuando llegó el día, acudimos al Restaurante Narciso aprovisionados de cerveza y expectantes por la cena. El club nos acogió cálidamente y nos mezclamos con sus miembros, de diferentes edades. Nos contaron qué es lo que solían hacer y en qué consistía el maridaje de los puros (algunos van bien con platos picantes, otros…): un mundo que ignorábamos por completo. De Narciso, solo tenemos palabras positivas como podrá deducirse de nuestros comentarios en la crónica del menú. Su preocupación por los detalles, por la cristalería adecuada al producto… revela su larga trayectoria y su escrupulosa profesionalidad.

Primitiva sirvió en esta ocasión como cerveza de bienvenida, antes siquiera del aperitivo. Tras los recibimientos, dio comienzo el menú y todavía con el sabor de la cerveza en boca, degustamos la crema de ajo blanco Narciso. Quadrivium no se hizo esperar y se sumó rápidamente al maridaje del segundo aperitivo: morcilla de arroz con pimiento asado. Las notas dulces de la morcilla se fundieron con Quadrivium en una combinación que ya conocíamos y que habíamos practicado en otros restaurantes (como propuesta de maridaje destacado).

El resto de la velada fue disfrutar de la compañía, la conversación y la comida. Los miembros del club se revelaron como experimentados y afilados paladares que extrajeron las características gustativas y olfativas de las cervezas y de sus combinaciones. Sin duda, nos llevamos anotaciones y comentarios interesantes y valiosos.

Como el trato, todos los platos fueron exquisitos aunque, para nuestra sorpresa, tenemos que destacar sin duda en esta entrada el tomate con sorbete de albahaca. Una explosión de sabores inaudita y extraordinariamente ejecutada. Nos sentimos obligados a afirmar que no habíamos probado una cosa igual.

Una vez más, gracias a todos los que formaron parte del encuentro, especialmente a Manuel y a la colaboración del Restaurante Narciso. Fue un placer para nosotros formar parte de la magia de la cena.

 

 

 

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